La industria está atravesando una etapa complicadísima. Los actores de nuestro medio se quejan por los contratos precarios y el auge de la IA, mientras que los estudios sufren al ver cómo sus proyectos son cancelados, su personal despedido y sus equipos quedan al borde del cierre. En este contexto, Samantha Béart, actriz de Karlach en Baldur's Gate 3, ha sido muy crítica con las compañías y su constante búsqueda de beneficios a toda costa.
En una entrevista con la revista Edge (vía GamesRadar), Béart afirmó que el impulso de la IA en el sector está motivado por la reducción de costes. De hecho, la actriz es muy clara respecto a la situación actual y sostiene que "el sueño [de los ejecutivos] en la industria es vender su empresa a un precio inflado y retirarse".
Los actores de la industria no van a firmar un acuerdo con los que defienden la IA
La actriz también duda de que los profesionales del sector acepten el uso de IA para reemplazar sus trabajos. "Simplemente no va a suceder", aseguró Béart. "¿Por qué lo harías? Acabas de renunciar a tu trabajo o carrera". Para ella, la industria del videojuego está dividida entre creativos con vocación artística y ejecutivos que solo ven los juegos como una oportunidad de inversión.

Béart también criticó la falta de transparencia en la industria del videojuego en comparación con otros sectores del entretenimiento. Comparó la gestión de la captura de movimiento con la del cine, señalando que, mientras en las películas los actores saben en qué proyecto trabajan tras firmar un acuerdo de confidencialidad, en los videojuegos a menudo se les mantiene en la oscuridad incluso después de haber firmado, algo que hace difícil crecer. Algo que, en otro punto del globo, sufrió Roger Clark con Red Dead Redemption 2.
La polémica sobre la IA en los videojuegos sigue creciendo, y varios estudios han sufrido reacciones negativas por intentar implementarla. Recientemente, el tráiler del DLC Aquatica de ARK, generado por IA, fue duramente criticado, lo que obligó a los desarrolladores originales a distanciarse del proyecto. También hubo controversia con AI Aloy, una demostración de Sony en la que la protagonista de Horizon respondía como un chatbot, lo que provocó críticas de los fans y de la propia actriz de voz original, Ashly Burch.
El debate sobre la inteligencia artificial en la industria sigue abierto, y la lucha por la protección de los derechos de los actores continúa. Actualmente, SAG-AFTRA, el sindicato de actores de EE. UU., sigue en negociaciones con las editoriales para establecer límites claros sobre el uso de IA en videojuegos.
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Tic-tacMan
si la gente no dijera en que a estado trabajando no seria un problema decir te que es pero como no es asi y entonces rompes el misterio del juego que es NO SABER y lo de la voz ,te vas a quedar sin trabajo yo pondria ala IA crear voces y luego las usaria y tu fuera y la industria si es muy opaca y si el sueño es vender y ya esta quieres otra cosa dedica te tu y si hay que despedir cientos de miles que estan hay son activistas
Capitán Mifune
Tampoco ha descubierto la pólvora, ya que ese fenómeno es algo normal y hasta cotidiano en el mundo empresarial. ¿Quién no conoce a algún empresario corrupto y degenerado que, acuciado por las deudas y al borde del suicidio por perder su estatus social, con una esposa treinta años menor y facturas de tratamientos estéticos pendientes por pagar, matrículas impagadas de colegios elitistas para sus hijos y sin poder entrar al exclusivo club de golf donde se reúnen todos sus triunfadores amigos, decide prender fuego a su fábrica?, y para darle al comentario un toque más dantesco, con o sin trabajadores dentro, lo hace con el objetivo de cobrar el seguro del siniestro y así arreglar su situación financiera. Pues esto es lo mismo.