Pasarse un videojuego al 100% es, en la mayoría de los casos, una trampa mental. Un espejismo que te hace creer que vas a dominarlo todo, ver cada rincón, exprimir hasta la última línea de diálogo… cuando, en realidad, te estás convirtiendo en un oficinista del ocio, un esclavo del marcador de progreso. Y lo peor es que los juegos actuales te empujan a esa trampa con una sonrisa.
Hace años, cuando un juego duraba diez horas y tenía cuatro secretos bien escondidos, el completismo era una meta razonable. Ahora, con mundos abiertos más grandes que la vida real, con misiones secundarias que se reproducen como conejos y con finales alternativos que dependen de si decidiste toser en dirección al NPC equivocado, la idea de "verlo todo" es una quimera ridícula. Lo sé porque yo he sido un prisionero de esa mentalidad. Hasta que aprendí a soltar.
Cuando el mapa se convierte en tu jefe
Todo empezó con The Witcher 3. En teoría, el juego perfecto para mí: rol, historia profunda, un mundo riquísimo… Pero había un problema. Cuando miraba el mapa, veía un infierno cartográfico lleno de interrogantes. No eran localizaciones, eran obligaciones. Grutas, asentamientos, tesoros ocultos, misiones que me exigían nadar hasta una islita de mierda en medio del océano para encontrar un cofre con un pantalón peor que el que llevaba puesto. Lo hice. Durante horas. Durante días. Durante demasiado tiempo.
Hasta que un día, tras veinte horas atrapado en un ciclo de "limpiar mapa", me di cuenta de que no estaba disfrutando. Que no estaba viviendo la historia, ni conociendo a los personajes, ni siquiera explorando por gusto. Estaba trabajando en un maldito Excel interactivo. Así que hice algo que antes me habría parecido una herejía: dejé puntos sin explorar. Dejé misiones sin hacer. Avancé sin mirar atrás. Y de repente, The Witcher 3 se transformó en algo maravilloso. La historia fluyó. Mis decisiones pesaron más. Se sintió vivo. Porque el mundo no estaba esperando a que yo lo exprimiera al 100%, sino que seguía su curso sin mí.

El síndrome del "¿y si me pierdo algo?"
Este cambio de mentalidad no fue fácil. Durante años, había interiorizado el miedo de perderme contenido. Cada vez que un NPC mencionaba una localización misteriosa, sentía la obligación de ir. Cada vez que aparecía un nuevo icono en el mapa, me sentía culpable por ignorarlo.
La mayoría de los juegos con mapas gigantescos tienen el mismo problema
Es lo que yo llamo el Síndrome del "¿y si me pierdo algo?", una enfermedad moderna que nos ha convertido en turistas ansiosos dentro de los videojuegos. Antes, cuando jugábamos de niños, no nos preocupábamos por ver el 100%. Simplemente jugábamos. Descubríamos cosas por accidente, sin miedo a que algo se nos escapara. Pero ahora, con los foros, las guías, los gameplays en YouTube y los análisis exhaustivos, parece que hay una manera "correcta" de jugar cada juego. Y la verdad es que no la hay.
The Witcher 3 fue mi primer gran despertar, pero todavía tuve recaídas. Assassin’s Creed Odyssey fue una de ellas. Ahí estaba yo otra vez, obsesionado con "vaciar" un mapa que se llenaba más rápido de lo que podía limpiarlo. Lo que empezó como una aventura épica por la antigua Grecia acabó siendo un simulador de control de plagas. Cada icono tachado en el mapa se multiplicaba por tres. Era como intentar vaciar el océano con un cubo.

Ahí entendí la verdad definitiva: los juegos ya no quieren que los completes. Quieren atraparte para siempre. Mira Starfield. ¿De verdad alguien cree que es viable explorar sus mil planetas? Bethesda te da un universo entero para jugar, pero no con la idea de que lo explores todo, sino con la esperanza de que te pierdas en él indefinidamente.
Y lo peor es que, en muchos casos, todo este contenido extra no aporta nada real. La mayoría de los juegos con mapas gigantescos tienen el mismo problema: su mundo está lleno de actividades repetitivas, de checklist, de tareas de relleno. Ir a un punto del mapa, matar a unos enemigos, recoger una recompensa, repetir hasta el infinito. ¿Dónde quedó la emoción del descubrimiento?
El alma de un juego no está en sus listas de tareas
Cuando solté la mentalidad completista, me di cuenta de algo clave: las mejores experiencias no vienen de haberlo visto todo, sino de haber vivido lo que el juego me ofreció de forma orgánica. Elden Ring me lo enseñó de la mejor manera posible. Desde el primer minuto, el mundo se abre sin explicaciones. Hay jefes escondidos, mazmorras opcionales, personajes que solo aparecen bajo condiciones absurdas… y no hay forma humana de verlo todo en una partida. Y eso es hermoso. Porque convierte cada viaje en algo personal. Porque me obligó a aceptar la pérdida, a asumir que hay partes del mundo que nunca veré. Y, en vez de frustrarme, eso lo hizo aún más mágico.

La mentalidad del completismo nos ha hecho olvidar lo básico: los videojuegos no son un trabajo. No son una colección de casillas que marcar. No son una lista de tareas pendientes. Desde que cambié mi forma de jugar, he vuelto a sentir lo que experimentaba cuando era niño. Ese placer de perderme en un mundo sin presión. De tomar mis propias decisiones sin miedo a perderme "el mejor final" o "la misión oculta más espectacular".
El Síndrome del "¿y si me pierdo algo?" nos ha convertido en turistas ansiosos
Y lo mejor de todo es que cada conversación con otros jugadores es diferente. Antes, cuando hablaba con amigos sobre un juego, todos habíamos tenido la misma experiencia: los mismos eventos, las mismas cinemáticas, los mismos giros argumentales. Ahora, con juegos como Baldur's Gate 3, descubro que lo que yo viví puede ser completamente distinto a lo que vivió otra persona. Y me encanta. Porque eso significa que mi historia fue mía.

¿Cuántos juegos has abandonado por intentar hacerlo todo?
Esa es la pregunta clave. Intentar verlo todo no solo quita la magia del descubrimiento, sino que hace que termines dejando juegos a medias. Te agobias. Te saturas. Lo dejas para "más adelante". Y al final, nunca vuelves. Y la realidad es que no estamos obligados a ver cada rincón, a hablar con cada NPC, a abrir cada cofre. A veces, es más emocionante seguir adelante sin saber qué había en esa cueva que dejaste atrás. Porque el misterio también forma parte de la experiencia.
Ahora juego como cuando era un niño. Sin la presión de completar un recuento de logros
Entonces, ¿qué pasa si dejas esa misión secundaria pendiente? ¿Y si no buscas cada maldito coleccionable en Zelda: Tears of the Kingdom? Te darás cuenta de que hay una sensación de libertad que aparece cuando te permites no completarlo todo. Es como dejar espacio para que el juego te sorprenda de nuevo, sin tener que seguir una lista rígida de actividades. La magia se encuentra en lo inesperado, en el camino que no habías planeado recorrer. Y, sobre todo, en lo que queda por descubrir.

En mi caso, ahora juego a los videojuegos como jugaba cuando era un niño. Sin la presión de estar buscando completar un recuento de logros, sin pensar que debo obtener el 100% en cada juego. Me he permitido perderme en el mapa. Y sabes qué, me encanta. Al final, todos estamos buscando lo mismo en un videojuego: vivir una experiencia única. Pero la realidad es que la obsesión por completar el contenido adicional nos impide tener esa experiencia de forma auténtica. Nos centramos tanto en "hacer todo" que olvidamos lo esencial: jugar.
Así que te pregunto: ¿realmente estás disfrutando cuando intentas completarlo todo, o solo sigues el impulso de no perderte nada? Y más importante aún: ¿cuántas historias te has perdido por el camino, solo porque intentaste verlo todo en vez de dejarte llevar?
En 3DJuegos | BioShock Infinite no era una advertencia, era un spoiler
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loripou
Ese problema del que hablas es mas ansiedad por la lista de juegos que quieres jugar. Reduce la lista de juegos pendientes o no pienses cual va a ser el siguiente hasta que no llegue el momento. Si un juego sale hoy, da igual que juegues dentro de un año. Es mas, es mejor esperar un año. Sin lista de juegos pendientes, al final te limitas a jugar y no a pasarte el juego que es ahí cuando lo disfrutas. También el limitar tu tiempo de juego, ese tiempo lo disfrutas mas. En mi caso es así, jugar a menos juegos y menos tiempo a la semana, hace que la experiencia sea mejor. Y eso también es bueno para la salud mental
Rumier
En mi caso he vivido exactamente el mismo proceso. Cuando era niño/adolescente a lo mejor disponía de un solo juego durante meses y eso provocaba que le sacase todo el jugo y explorase cada rincón.
Hoy día, con la cantidad de juegos infinitos pendientes que tiene uno, y las limitaciones del tiempo por obligaciones hacen que uno deje de lado la paja y se centre en el solomillo.
selveMDFK
Yo los exprimo porque no lo juego todo. Me juego solo los títulos que me llaman la atención.
Un aficionado al cine no se suele ver todas las películas de todos los géneros que salen al año, pero tiende a revisitar aquellas que le gustaron mucho.
Lo mismo aquí.
No me molesta abandonar el juego tampoco, cuando se da el caso. Así tengo motivos para revisitar lo otra vez en el futuro y ver cosas nuevas.
suecodelsur
Pues depende del tiempo que disponga os y al juego que estemos jugando.
Por ejemplo yo al Red Dead Redemption 2, pues me gusta ver lo máximo posible, porque siempre te encuentras algo curioso, es un mundo vivo en el que los npc actúan cómo personas vivas y a cada uno le pasa una cosa diferente comparado con otro npc, simplemente siguiéndolo o escuchando pues puedes encontrar algo curioso o incluso alguna misión secundaria, en otra zona del mapa.
En otros juegos, sus npc son simplemente para rellenar, y están ahí pero ni hablan ni se mueven... Vamos que de ellos no vas a sacar nada de explorar.
También hay que reconocer, que hay juegos que te "recompensan bien" por explorar y otros... Pues cómo que, para sacar un triston objeto de mierda, pues ni te molestas...
Pero vamos, ésto es muy relativo para cada persona, algunos lo exploran al 100% por lo que vale el juego, y otros pues pueden dejar el juego a medias porque no lo están disfrutando ya, vamos que no quieren jugar por jugar, sino te estás divirtiendo.
Klaim
En mi caso ni completita ni abandonaste, suelo empezar completando todo, pero si el juego no me encanta llega un momento que me centro en lo principal y a correr. Si me gusta mucho si, lo vuelvo a jugar y sigo buscando cosas. Por ejemplo Skyrim lo rejuego cada cierto tiempo buscando cosas diferentes, ya que al ser un juego tan grande se que no voy a completar ninguna partida al 100%
Stelio-kontos
Pues como dicen los compañeros, todos tienen razón, depende del tiempo, cuantos juegos tengas, si solo juegas a uno lo completaras más, a mi me pasa cada una de las cosas que habéis descrito, y añado que si las misiones secundarias me gusta y es interesante, la juego, si es de recadero, probablemente pase totalmente.
patxaranes
Nunca he sido completista ni de platinos pero Elden Ring se me hizo bola de tal manera que acabé abandonando, igual estaba demasiado acostumbrado a las zonas conectadas de los anteriores souls.
mangute
Yo me suelo saltar todas las secundarias sin ningún reparo (ya no te digo lo que me importan los trofeos). A no ser que el juego esté diseñado, para que si no las haces tu nivel es tan bajo que no puedes hacer la principal sin volverte loco.
RotDob
La verdad que me siento identificado. Durante todo el rato estaba pensando en que esa experiencia me pasó sobre todo con AC Odyssey y cuando lo he leído en el artículo ya ha sido demasiado.
Igualmente, con una lista de juegos pendientes tan larga, ese tipo de juegos te absorben, pero se acaban convirtiendo en una obligación que, una vez pasada, no vuelves a tener ganas de jugarla.
somesaykosm
Depende de lo que me engache el juego. Puedo sin tema hacerme las mazmorras clónicas de Elden Ring, pero ni en pedo encontrar todas las semillas caca en Zelda.
arcemil
En mi caso puedo pasarme solo viendo las estrellas si el juego me evoca. Entiendo el punto de la cantidad y el tiempo disponible, aunque ahora con menos tiempo que antes prefiero gastarlo en lo que disfrute, así no se sienta progresión en eso.
lobofh
Creo que Cyberpunk 2077 encontró un gran equilibrio en este aspecto, tiene muchas quests menores pero no te da la impresión de que sea un checklist de tareas para rellenar porque te dan la oportunidad de disfrutar de su gran combate y explorar un mundo tan atractivo y asfixiante.
juper002
Hay una forma clásica de hacer esto. Te pasas la misión principal en tu primer playthrough y luego si te gusta el juego haces un segundo viendo cada detalle que tiene. Es lo que haré con BG3 cuando lo termine.
sebaezequiel10
Me encantó 👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻 excelente colaboración, lo tomaré muy en cuenta.
gaomgor
Pues que buen articulo. Me pasa exactamente lo mismo, es cansino tratar de ver todo y realmente no vale la pena. Por ejemplo, me pasa con FFVII remake que hay un trofeo sobre ver los vestidos de tres pjs. Y para ver esos vestidos tienes q invertir una cantidad de tiempo realmente desmezurada. Sinceramente ¿Para que?. Queria completar 100% el juego, porque realmente me parece un juegazo pero este trofeo me ha desmotivado tanto que he borrado el juego de la biblioteca de Steam y me ha sacado las ganas de empezar el rebirth. Cansado de tanta exigencia diaria, lo que menos quiero es sentir otro sinsentido en el mundo de los videojuegos.
drimer84
Actualmente estoy con Diablo IV y aunque procuro completar lo máximo posible, es más bien casi lo que se me pone por delante, si no lo veo no lo busco. Como los secretos, si los encuentro por casualidad bien. Me quedaré en un 50/60% pero lo disfruto lo que quiero.
El siguiente es Baldur's Gate 3...veremos a ver qué pasa ahí xD
pulgu
Les falta compactarse a los videojuegos, como hacen las peliculas, estas narran lo preciso y no se se van por los bordes ya que no tiene importancia y agotas al espectador, deberían ser muy grandes los videojuegos pero a la misma vez muy cortos, algo asi como un concepto, incluso sin necesidad de cerrar la historia, pues, la historia es algo atractivo pero está en segundo plano y es un videojuego por sobretodo, importa la experiencia divertida y especial, y si no tienes mas historia o diversión que presentar, la cosa se detiene y a cambiarse de juego se a dicho
eddie211
Yo tengo pendiente el Happy Feels, el Disco Elysium, el Hitman Worlds of assasination, el Banisher y el The Sinking City.
Pienso pasármelos una vez terminado el Baldurs Gate 3, estoy en el capítulo 2 pero no creo terminarlo pronto, la verdad es que de todos los juegos que mencioné, pude jugarlos un poco y todos me llamaron la atención pero Nunca pude pasarlos.
El artículo es interesante y estoy de acuerdo en la mayoría de los puntos mencionados, hoy en día los juegos son imposibles de completar en una sola partida y al tratar de hacerlo uno pierde mucho tiempo, desviándose de la historia, del mensaje del juego y pierde esa inmersion.
sevistyle
A mí me sigue pareciendo eso una involución de la raza humana debido a que ahora el entretenimiento se quiere instantáneo,véase shorts,videos de tik tok y mierdas similares,si el creador del juego ha puesto unas sidequest es por algo,ya sea recompensas,trasfondo o sobredopar al personaje,otra cosa es que el juego no lo haga bien y ahí mejor dejarlo,ni historia principal ni nada,borralo y a otra cosa que te motive a perderte en el,pero se empezó a pedir que las películas durarán 30 minutos en los que mirarán el móvil 7 veces y en unos años querrán un Skyrim que dure 5 horas,me preguntó si está peña es capaz de leerse un libro entero.
flx
Yo solo exprimo los que para mí merecen la pena exprimir, y eso sólo lo sé cuando empiezo a jugarlo. Ahora me está pasando con el wukong la de horas que llevo son insanas XD. Y me da igual tener otros juegos a la cola. Esto me pasó anteriormente con el hogwarts y con el fallen Order.
No sabes cuánto te gusta algo
hasta que lo pruebas.
quiet76
Por un lado, el juego competitivo en línea contrasta con la nula evolución de la IA.
Por ejemplo, es muy difícil disfrutar a largo plazo de Borderlands 3 si regularmente juegas a Call of Duty.
Y es que los enemigos de la IA no flanquean, se quedan a descubierto... son un despropósito.
Añadir además la cada vez menor dificultad de los juegos tanto a nivel mecánico como intelectual.
Por otra parte, cuantos mas años jugando menos te enganchan los juegos, es como si estuvieras trabajando en vez de disfrutando de un hobby, no dejas el juego y estás todo el día pensando en volver, es que te olvidas completamente del juego.
Cuantos mas años, mas experiencia, mas exigencia... que contrasta con el estancamiento y tendencia a reducir la dificultad de los juegos cuyo objetivo primordial es pasárselo lo mas rápido posible para comprar el siguiente, la jugabilidad ha pasado a un segundo plano.
Otro factor es que los mundos abiertos abruman, no puedes asimilar tanta información visual y retenerla, eso crea ansiedad.
Los juegos de antes eran pasilleros, incluso sin cámara en primera o tercera persona, y se memorizaban rápido, teniendo esa satisfacción de tenerlo todo al día y controlado.
En definitiva, los videojuegos necesitan dar un paso hacia detrás y recuperar las bases clásicas que no deberían haberse abandonado: puntos de control, niveles, repetir fases, ensayo y error, varios niveles de dificultad... en un mundo abierto todo es aleatorio, un sinsentido.
Por ejemplo, el mejor souls sería Demon´s Souls o Dark Souls 1 puesto que no existía el viaje rápido entre hogueras, eso propiciaba la tesitura de seguir para adelante o volver sobre tus pasos sabiendo que te tocaría repetir el trayecto.
Y eso es algo que se pierde en los posteriores souls, en donde el concepto fase o trayecto se evapora en el momento que decides poder viajar rápido... esto se trataba de ir de A a B, pero no omitas el trayecto.
Y el culmen del despropósito sería Elden Ring, metes un caballo y ya no te agobia nadie.
Y que decir de cuando los guardados eran un tesoro fruto del ensayo y error: ahora es momento de guardar.
Hoy en día guardado automático cada cinco segundos, o guardar manualmente y cargar de forma ilimitada y en cualquier momento.
No es realmente un problema de contenido de los juegos sino de la ausencia de "valores" clásicos del videojuego, sin esos valores jugar acaba por no tener ningún sentido.
jtomcar
Grande, toda la razón, yo ahora mismo estoy en ese bucle, no disfrutando y solo jugando a lo que puedo platinar, voy a seguir tu consejo...
huang
No es que te vayas a perder nada que muy posible que lo hagas, es el; "mierda, dificultad al máximo y muerte de 1 solo toque?", a hacerse todas las misiones, ubicaciones y secretos por el mapa para ir lo más chetado posible.
Pero si lo juegas en modo manco seguro que te aburres de hacerlo todo, es comprensible.