La guerra tecnológica que libran China y Estados Unidos, dos regiones enfrentadas en este terreno desde hace más de un lustro, está a punto de escalar a un nuevo nivel. Hace poco más de una semana, el país norteamericano aprobó nuevas medidas para la Ley CHIPS, una legislación que busca limitar el alcance que posee el país asiático en el ámbito tecnológico; y, hace escasos días, pudimos conocer que China había conseguido ejecutar un golpe maestro que le otorgaba una ventaja clave en la producción de chips. Pero, para desgracia de estos últimos, la situación podría tornarse en su contra a partir de enero de 2024.
Como muchos sabrán a estas alturas, Estados Unidos cuenta con varios aliados muy potentes que, en resumidas cuentas, buscan hacer la vida imposible a China en el ámbito tecnológico. Entre estas regiones se encuentran algunas como Alemania, Taiwán, Corea del Sur, Japón y Países Bajos. Y esta última, a través de ASML (líder mundial en la construcción de máquinas de fotolitografía ultravioleta extrema), es la que jugará un papel fundamental en el próximo cerco a China. Y es que, como señala el portal JeuxVideo en una reciente publicación, Estados Unidos utilizará su influencia en los aparatos de ASML para buscar un colapso industrial en el sector de los chips chino.
Enero de 2024 es la nueva fecha clave para Estados Unidos y China
En los próximos meses entrará en vigor un nuevo paquete de sanciones para China. Por ello, el país asiático tendrá que despedirse de la posibilidad de importar equipos de fotolitografía ultravioleta profunda (UVP), una maquinaría esencial a la hora de construir chips de 7 nm. De esta forma, los trabajadores que operen en China verán reducidas aún más sus opciones, ya que tendrán que optimizar al máximo los equipos que ya poseen si desean producir chips de 7 nm y de 5 nm. Y, como indica el portal francés, esto se debe a que Estados Unidos tiene derecho a veto al poseer las máquinas de ASML tecnología proveniente del país norteamericano.
Para desgracia de China, no es la primera vez que Estados Unidos ejecuta esta opción para buscar una ventaja tecnológica. Aunque ha abierto la mano con firmas como Samsung que operan en China, la realidad es que ya utilizó esta posibilidad en 2019 para limitar la producción de semiconductores del país asiático. Por ello, China se ha visto obligada a invertir miles de millones de euros en potenciar su industria local con la intención de crear máquinas UVP y UVE, pero estas son tan costosas como complejas de construir. Y, por ese motivo, tendrá que esperar casi una década para comenzar a usar la mentada maquinaría.
Ver 4 comentarios
4 comentarios
erik1ll
Tarde pero con la administarción Biden no se puede hacer mucho.
xabimetralla
Limitar a China? Occidente nos creemos el hombligo del mundo pero China también y desde luego sus ciudades son increíbles...lineas de buses autónomos gratuitos entre otras cosas se respira tecnología punta allí y eso nos beneficia al consumidor...Más bien EEUU necesita un conflicto en Taiwan para salvar el dólar y proteger su hegemonia
reimpresion
Occidente ya no es el centro del mundo. Occidente está perdiendo su civilización, sus valores, su seguridad, su desarrollo tecnológico...
Si en lugar de solucionar los problemas internos, la pérdida de seguridad, el intervencionismo estatal, la división social y política, los problemas económicos, etc. nos metemos en una guerra contra un país más civilizado y desarrollado como es China, tenemos mucho que perder y poco que ganar.
luisjesuslopezdavila
Lo único malo, es que Trump regresará al poder y a ver ahora quien toma las decisiones de vetar